Hoy todos los Parcletanos nos revelamos! ¡Decimos No al No! Esta vez no nos queremos alejar de nada. Hoy nos acercamos.
Por que la vida nos juega sin reglas y en nuestro intento de ganarle la pulseada, de reírnos sanamente de ella (por que la risa es salud y no otra cosa), nos demostró una vez más que siempre hay otro punto de fuga donde pararse a mirar el mundo.
Esta vez no lo buscamos (o quizás sin saberlo lo único que hicimos fue buscarlo). Llegamos a una baldosa, a un conjuntito de piedras que hasta hoy solo eran eso: piedritas distribuidas azarosamente en un camino. Y de pronto el mundo se volvió surrealista. En ese surrealismo, efímero para nuestros cuerpos y eterno para nuestras almas si lo aprehendemos, encontramos cosas, sentimientos y cuerpos a los que queremos acercarnos de ahora y para siempre.
Expresamos entonces con convicción que queremos acercarnos a la información, a la verdadera información, esa que viene de nosotros, de lo que percibimos con todos los sentidos, de las plumas que son libertad, de las semillas de la tierra que tierra son, de los hombres que también son tierra, tierra que camina transformada en hombre. Gritamos que somos todos tierra.
Le decimos SI a las historias, no a la historia. Por que nunca es una, por que siempre hay una historia donde hay un hombre y todas merecen ser contadas.
Decimos SI a la memoria colectiva, sin la cual no es posible proyectarse hacia un futuro.
Aplaudimos la locura, el delirio necesario, la apertura de la percepción, por que hay que sacarse las máscaras de vez en cuando. Por que nos lo pide el alma. Por que la razón no es siempre el camino correcto. Por que la locura no es una enfermedad, es salud, es mirar con otros ojos, es dejar caer los limites y percibir el mundo en colores.
También les damos el SI a las mujeres que hicieron historia. O simplemente a las mujeres, a todas. Por que apostamos a ellas. A su firmeza sensible, a su sensibilidad firme. Por que van a seguir construyendo esa historia.
Y de eso se trata, de construir, de armar… unir… elegir.
Este es un SI a la intervención. A lo creativo, a la imaginación, a los sentidos y sentimientos más primitivos, a la esencia.
Nos encontramos todos en una baldosa, en un conjunto de piedritas que ya habíamos pisado antes, pero que esta vez las pisamos distinto. Hicimos de ese suelo nuestro suelo, levantamos las miradas y vimos que no caminábamos solos y supimos que nunca más íbamos a caminar mirando al piso, sino mirando a los ojos de esos que caminaban de frente o a nuestro lado, de esos que nos sonrieron, nos dieron no una sino las dos manos y un poquito más. Por casi cinco horas compartimos un juego, espacio, una idea, un fin. Pero lo que quedo después de pasado ese tiempo es lo que en estas limitadas palabras nos guardamos para nosotros. A esas personas también les decimos SI, a esa forma de relacionarse, a cargar a un cuerpo de cualidades, de significado. A lo único, que por único merece ser considerado con detenimiento. Caminemos sabiéndonos únicos y miremos a los demás del mismo modo. Y reconozcamos en el otro una posibilidad de ser, de crecer, de caminar a la par y sobretodo de INTERVENIR.
corresponsal delirante Nannys Camilatti
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